Pulso diplomático
Donald Trump, desde su elección, no dudaba en mercadear derechos si esto facilitaba los intereses “del pueblo americano”. El 10 de diciembre de 2020, antes de expirar su mandato, reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, mientras se ufanaba de haber logrado que cuatro países árabes normalizarán sus relaciones con Israel. Así, el costo de la normalización de las relaciones entre Marruecos e Israel no era solo desconocer el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui, sino olvidar que los Estados Unidos de América, fueron fundados bajo ese principio.