Facultad de Derecho

17 de marzo de 2016

Una década sin el acuerdo de los textiles y el vestido de la OMC

Hace 10 años que finalizó el Acuerdo de los Textiles y el Vestido que durante una década había eliminado progresivamente las cuotas de importación en el marco de la Organización Mundial del Comercio. Esto generó enorme inquietud en decenas de países que reconocían que las principales naciones exportadoras podrían desplazarlos al ganar terreno en el mercado mundial. Un breve repaso a las declaraciones dadas en diferentes latitudes nos deja ver las implicaciones que trajo consigo la liberación comercial en el sector.

Hace 10 años que finalizó el Acuerdo de los Textiles y el Vestido que durante una década había eliminado progresivamente las cuotas de importación en el marco de la Organización Mundial del Comercio. Esto generó enorme inquietud en decenas de países que reconocían que las principales naciones exportadoras podrían desplazarlos al ganar terreno en el mercado mundial. Un breve repaso a las declaraciones dadas en diferentes latitudes nos deja ver las implicaciones que trajo consigo la liberación comercial en el sector.

Finalizando el 2004 en España se informó la nueva perspectiva: “el responsable del sector de textiles y vestidos de la OIT, Jean Paul Sajhau, ha señalado recientemente que es posible que China llegue a representar el 50% de las exportaciones mundiales en los próximos años”. De igual manera se acotó que el fin del acuerdo “podría provocar que el aprovisionamiento de textiles y vestidos pase a depender de seis o siete países en lugar de los cincuenta que actualmente exportan” (HERNÁNDEZ, 2004).

Los primeros resultados del fin del acuerdo mostraron en la Unión Europea que “las exportaciones de textiles a Europa aumentaron en un 130% en los primeros seis meses de 2005” (BUCKLEYAUG, 2005), lo cual concordaba con el temor del señor Sajhau de que en el Reino Unido y Alemania se perderían el 15% y el 13% de los empleos del sector, respectivamente, después de que Francia ya había perdido entre el 1993 y 2003 un tercio de los empleos.

En los Estados unidos, pese a las quejas de los productores y los sindicatos, “las importaciones de textiles procedentes de China aumentaron un 97% en el primer semestre de 2005” y se había presentado “el cierre de 30 fábricas textileras y la pérdida de 32.120 empleos durante el 2004” (The Economist, 2005). Tal fue la preocupación nacional por el sector que demócratas y republicanos enviaron una carta firmada por más de 100 de sus miembros a George Bush y que este rechazó, en la que planteaban que “el fin de las cuotas sería desastroso para la industria textil y del vestido, una de las industrias más grandes del país que emplea a 702 mil personas” (RAI, 2004). Finalmente, las negociaciones de nuevas cuotas concluyeron en que estas solo las sostendrían hasta el año 2008.

Los llamados países en desarrollo, tendrían sus propios retos en el nuevo escenario mundial. En un informe de la CEPAL 2007 se afirma que con la eliminación de cuotas sobrevenida con el fin del ATV las prendas de exportación a Estados Unidos elaboradas en El Salvador y Honduras caerían en un 20% debido a la competencia de China y de India (Hernández, 2007).

El informe señala que “se preveía que la eliminación de las cuotas por los Estados Unidos podría aumentar la participación de China en ese mercado en cerca de 50%, a costa de países como los africanos y los latinoamericanos, que han contado con acceso preferencial al mercado estadounidense” (Hernández, 2007).

En el 2009 la suerte estaba completamente echada para la industria textil de los países con zonas francas de Centro América, “la crisis se reflejó con fuerza en enero con una caída de 40% de los ingresos por exportaciones de textiles en Costa Rica; seguido de Guatemala con 36%, Nicaragua con 22%, Honduras y El Salvador con 18%, declaró el secretario técnico de la Corporación de Zonas Francas de Nicaragua, Álvaro Baltodano, en rueda de prensa” (EL NUEVO DIARIO, 2009).

México no estaría por fuera de la nueva división mundial del trabajo.  Con el fin del acuerdo, en el año 2005 había perdido 270 mil empleos en una industria que generaba el 15% de su ocupación manufacturera. China participaba en el mercado con precios entre 50 y 60 por ciento más bajos, lo cual provocó que México redujera sus exportaciones a los Estados Unidos en 6.5 por ciento (cita).  México perdió el 60% de sus exportaciones al pasar de 8.600 millones a 3.482 millones de dólares durante el 2005 y el 2009.

Ante la nueva situación generada la CEPAL recomendó como receta universal a los países en vía de desarrollo “mejorar en aquellos eslabones de la cadena productiva en los que pueda agregar mayor valor, como el diseño, el control de calidad, la logística y la distribución al detalle. Esto a su vez requiere de educación apropiada, calificación y capacitación de capital humano, así como una buena infraestructura de transporte y de telecomunicaciones” (Hernández, 2007). Es decir crear nuevas naciones, cosa que no ocurrió.

En Colombia, se asumía el fin del acuerdo con algunas preocupaciones en las que se  planteaba que el país iba a enfrentar “una competencia desigual y perdedora con la presencia de gigantes como China e India en el mercado de Estados Unidos” y que “en consecuencia, los países de este hemisferio, entre ellos Colombia, que en conjunto abastecen el 26 por ciento del mercado de E.U., se quedarían con una participación entre el 5 y el 8 por ciento, de acuerdo con las proyecciones” (EL TIEMPO, 2004). Algunos empresarios hablaron de nuevas inversiones, innovación y diseño para el nuevo reto, pero la experiencia mundial demostraría que estos componentes eran insuficientes para enfrentar la competencia internacional.

Este antecedente ha marcado el devenir de la producción y el comercio de bienes textiles en el país y será imprescindible en los análisis y discusiones pendientes sobre la política pública de la industria manufacturera en Colombia. Bienvenido el debate.

Bibliografía

BUCKLEYAUG, C. (26 de Agosto de 2005). Europe and China Seek Solution to Textile Backup . Obtenido de http://www.nytimes.com/2005/08/26/business/26textile.html

EL NUEVO DIARIO. (24 de Marzo de 2009). Caen exportaciones textiles de zonas francas centroamericanas. Obtenido de http://www.elnuevodiario.com.ni/economia/43682

EL TIEMPO. (21 de Diciembre de 2004). CHINA ENCIENDE ALARMAS ENTRE TEXTILEROS DE AMÉRICA LATINA. Obtenido de http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1568218

Hernández, R. (Enero de 2007). ¿Se erosiona la competitividad de Centroamérica y la República Dominicana con el fin del Acuerdo sobre los Textiles y el Vestido? Obtenido de CEPAL: http://www.cepal.org/publicaciones/xml/8/31958/hernandez.pdf

HERNÁNDEZ, S. (6 de diciembre de 2004). La liberalización costará unos 14.000 empleos. Madrid. Obtenido de http://elpais.com/diario/2004/12/06/economia/1102287602_850215.html

RAI, S. (30 de julio de 2004). India Hopes for Growth in Textile Exports. (T. N. Times, Ed.) Obtenido de http://www.nytimes.com/2004/07/30/business/india-hopes-for-growth-in-textile-exports.html

The Economist. (1 de septiembre de 2005). Europe’s textile war with China—and itself. Obtenido de http://www.economist.com/node/4314327

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